Ser padres: la asignatura más difícil de nuestra vida

Aprendemos a nadar y conducir, pero nadie nos enseña cómo educar. Ser padres, el reto más comprometido al que se enfrenta el ser humano, se torna complicado en los tiempos modernos. Hasta ahora, la neurociencia estaba apartada del mundo educativo, pero estudios recientes demuestran que una de las razones de la peculiar personalidad del adolescente no proviene sólo de las hormonas «sino que existen cambios neurológicos muy importantes de los 13 a los 16 años que justifican el aspecto alterado de los chavales. La adolescencia es el momento de las grandes oportunidades del ser humano, por eso hay que guiar al joven y explicárselo a los padres.

Por su interés reproducimos un extracto de la entrevista con José Antonio Marina aparecida en el diario ABC.

—¿En qué aprueban y en qué suspenden los padres españoles?

—Pecan de proteccionismo. La educación implica educar para la independencia.
—En la educación del menor ¿dónde acaba la responsabilidad de la escuela?

—La educación tiene dos partes: la instruccion (conocimientos académicos) y la formación del caracter (conjunto de recursos afectivos, intelectuales y morales). La escuela y la familia deben estar implicadas y de forma coordinada en ambas parcelas, trabajar mano a mano.
—Algunas veces, desde el colegio depuran responsabilidades: se quedan con la primera parte, la de instruir académicamente.

—Eso es absolutamente indecente y no se puede tolerar. La escuela educa quiera o no quiera, y a veces lo hace por omisión. Es anticuado y nefasto educativamente que los docentes piensen que sólo tienen que instruir: semejante distribución de funciones es suicida, no funciona y jamás funcionará.
—Ser amigo del hijo de cada uno, ¿es una utopía?

—Es una equivocación. Padre e hijo no son amigos, cada uno tiene una postura distinta: a los chavales les puede resultar cómodo en un primer momento, pero se acaban riendo de la situación. El adolescente necesita independizarse de su familia sin perder los lazos afectivos: los hijos precisan tener algo respecto a lo que separarse, la percepción de que son autónomos pero que eligen no desvincularse de la familia. Los padres son puntos de referencia, una pared fija y estable con la que el chico pueda jugar al frontón… y para devolverle la pelota a tu hijo, esta pared tiene que ser firme.
—La ausencia de padres, ¿conlleva adolescentes conflictivos?

—Esa es una conclusión muy precipitada. Los problemas que causan los divorcios vienen de la etapa anterior al divorcio y se agravan por lo que pasa después: la relación que establecen los padres con ellos y, seamos francos, por la disminución del nivel de vida que supone, en familias normales, una separación. Muchas veces, lo que menos afecta, es el hecho de que uno de los progenitores no habite en el hogar familiar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *