Datos del sistema universitario español

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha presentado una nueva edición de su informe anual Datos y Cifras del Sistema Universitario Español. El informe analiza la distribución de los estudiantes universitarios por ramas de estudio, los graduados y el porcentaje de abandono, la concesión de becas y ayudas y, por primera vez, la inserción laboral de los titulados.

En el curso 2012-2013, en las universidades españolas se matricularon 1.450.036 estudiantes de grado y 111.087 de máster. La tasa neta de escolarización universitaria entre 18 y 24 años continúa con su tendencia creciente y se sitúa en el 28,6% (en el curso 2008-09 era del 23,8%). En cambio, la tasa de estudiantes que realizan un máster oficial se ha estabilizado. La previsión para el curso 2013-2014 es que el número de estudiantes descienda un 0,8%.

En cuanto a la tasa de abandono de los estudios, el informe muestra que el 19% de los estudiantes de grado abandonaron los estudios en el primer curso, mientras que un 7% decidió cambiar de titulación. Por otro lado, los becarios que abandonaron los estudios suponen un 13,5%. Además, en el curso 2011-2012, 1 de cada 3 estudiantes perdió su beca por su bajo rendimiento académico durante el primer año de carrera.

En referencia al nuevo criterio que mide la empleabilidad de los graduados, el informe constata que casi la mitad de los graduados ocupan un trabajo acorde con nivel formativo: el 48,1%, un año después de haberse titulado, ocupan puestos cuyo requisito es ser titulado universitario; el 23,5% ocupan trabajos con nivel de especialidad medio; y el 28,4% tienen trabajos con bajo nivel de especialidad y de carácter manual.

Por ramas de conocimiento y a partir de datos publicados en la EPA, el informe constata que las ramas de artes y humanidades y ciencias son las que presentan un menor número de trabajadores, con una afiliación a la seguridad por debajo de la media. Sin embargo, de 3 a 5 años después de la graduación, la rama de ciencias mejora significativamente hasta situarse por encima de la media.

Los recién titulados en ciencias sociales y jurídicas son los que alcanzan tasas de afiliación a la seguridad social por encima de la media, pero empeoran sus perspectivas de encontrar un empleo a medida que pasan los años.